
Abre los ojos.
No esperaba visita, y no tiene visita de hecho. La risa, los pasos, son lo mismo que él, son residuos.
Hace un cuenco juntando las dos manos. Poco a poco el cuenco se llena de arena. Poco a poco la arena empieza a formar un corazón que late.
Ángel Zapata (del libro Materia Oscura)