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imagen: tvnotiblog.com |
ATENCIÓN: SPOILERS. Para los que han visto las cinco primeras temporadas.
Dexter ha vuelto.
Si viviera en Miami, me sentiría más segura sabiendo que Dexter vela por nosotros. Y no cualquier Dexter, sino el que ha atravesado ya muchas puertas del laberinto. El Dexter que ya no teme a nada ni a nadie, que es amante padre, abnegado hermano, buen colega, doliente viudo...o que, al menos, ha llegado a fingirlo a la perfección. Dexter es el resultado adulto de un niño al que le retorcieron el alma a muy corta edad, impidiéndole sentir empatía por ningún otro ser . Dexter lleva dentro un oscuro pasajero, y es consciente de que siempre irá con él. Lo acepta y lo mantiene a raya, alimentándolo religiosamente cada cierto tiempo. Pero ahora Dexter es algo más: es padre. Ahora sí siente verdadero apego hacia otro ser, alguien que lleva su propia sangre. Pues si bien está claro que siente cariño por Debra (Jennifer Carpenter), su hermana, ésta no es realmente de su sangre. El verdadero problema del nuevo Dexter es que ahora es más humano, y esto es complicado de compaginar con sus actividades de "limpieza". Ahora Dexter se da cuenta de que no solo ha de preocuparse por seguir un código para no ser atrapado, sino que empieza a comprobar con horror que si no tiene extremo cuidado, su hijo,el pequeño Harrison, que crece rápidamente, se verá irremediablemente marcado por su padre, el monstruo...Lo que más ama puede convertirse al mismo tiempo en su mayor amenaza , pero... ¿cómo protegerse de este inocente testigo?...
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imagen: seriespepito.com |
Estas son las premisas de las que parte la sexta temporada de Dexter, serie que a pesar de contarnos una y otra vez lo mismo a través de un caso diferente en cada temporada, nunca deja de sorprendernos con sus geniales giros de guión, con las situaciones límite en las que pone al protagonista y, cómo no...con sus finales de temporada, algunos de ellos memorables (quién no recuerda el final de la cuarta temporada, en mi opinión una de las más sobrecogedoras season finale que se ha rodado en televisión).
En realidad las cinco temporadas anteriores siguen el hilo conductor de la evolución psicológica del propio Dexter, su camino hacia la madurez, partiendo de un joven forense "freak" de la sangre y psicópata serial killer de otros serial killers, hasta un Dexter plenamente adulto, que ya ha comprobado que jamás tendrá un verdadero amigo, ni una novia, ni una esposa con la que compartir su oscuro secreto, que además es padre y que ya prácticamente viene de vuelta de todo.
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Edward James Olmos imagen:ktarsis.wordpress.com |
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Def Mos imagen. es.paperblog.com |
Pero ¿por qué nos atrae tanto un personaje como Dexter? (magníficamente interpretado, por cierto por Michael C. Hall). Mucho se ha hablado de la atracción que ejercen los llamados "villanos" sobre el espectador, que nos gustan los malos más que los buenos, etc. Bueno, para mí hay algo más. Lo que me atrae de Dexter, lo que lo hace, diría yo, hasta entrañable, (aparte de haber vivido mil vicisitudes con él y sufrido lo indecible...) es su parte humana. Lo que hace apasionante esta serie es vivir con el protagonista su progresiva humanización. Nos presenta el lado humano de un psicópata contado desde el punto de vista de él mismo a través de un monólogo interior. Da la impresión de que el vacío interior de Dexter es cada vez más pequeño, quizás gracias a su hijo...y, aunque sea decir mucho, eso nos hace albergar esperanzas sobre la raza humana en general. Además es innegable que nos gusta porque se toma la justicia por su mano, porque mata a los malos por nosotros, los que no nos atrevemos y, porque, en parte gracias a la genial interpretación de Michael C. Hall, Dexter logra la chispa que hace que una serie funcione: que el espectador empatice con él.
Dicho esto, juntemos nuestras manos y digamos: Dexter ha vuelto. Alabado sea Dexter. Amén.