lunes, 15 de diciembre de 2014

Fugitivo


Reptó por el túnel angosto que había excavado durante meses. Contuvo la respiración (el corazón escapándole del pecho en cada latido) mientras sacaba el manojo de llaves del cinto del guardia dormido. Cruzó el patio cobijado por las sombras y esquivó de milagro a la patrulla nocturna. Finalmente alcanzó la puerta. Introdujo la llave en la cerradura y abrió. Todo lucía tal y como él recordaba. Logró eludir el llanto. Entró en la celda y cerró tras él con rapidez. Ya a salvo, se tragó la llave y respiró aliviado. 



Relato finalista en la convocatoria de noviembre del microconcurso organizado por la lamicrobiblioteca. En este enlace podéis leer a los demás finalistas, entre los que se encuentran Mar Horno García y David Vivancos Allepuz.




4 comentarios:

Eduardo Iáñez dijo...

Enhorabuena, Jes. Ya he dejado algún comentario por otros sitios, pero ahora lo hago directamente en tu página. Magnífico relato. Saludos.

Ximens dijo...

Enhorabuena, Jes, estar en Lmb es estar en el microtop. Mira que lo intento, pero me goleáis. Me ha encantado tu propuesta surrealista, no tiene ningún punto de fuga. Me quito la boina, que dirían los franceses.

Jes Lavado dijo...

Mil gracias, Eduardo. Estás en tu casa. Vuelve cuando quieras. Un saludo.

Jes Lavado dijo...

Ay, Ximens, si es que te tengo que querer! Gracias por ser tan amable. Y enhorabuena por tu reciente y merecida victoria en Entc. Me encantó tu relato. Tengo que sacar tiempo para darme una vuelta por los montes de Toledo y comentar como es debido. Besos fugitivos.