La
multitud festiva se amontonaba en la plaza a la espera de las campanadas de fin
de año. Llegado el momento, el reloj del ayuntamiento tuvo un fallo informático
impredecible. Los ceros y unos del código binario bailotearon entre sí (eran
unos dígitos bastante díscolos adquiridos en un bazar asiático, y además,
estaban ya un poco ebrios) y, aunque nadie lo notó, los doce badajazos
digitales sonaron de adelante a atrás. A contrapelo. Y un tanto afónicos. Así, mientras grandes y pequeños se
atiborraban los mofletes con uvas, los relojes retrocedieron doce segundos; el
suicida recuperó el aliento y el color, pataleando bajo el olivo; la jovencita en
el pajar volvió a ser virgen; y el revólver con una sola bala regresó a las
manos de K, el siguiente en la ruleta, quien con lívido temblor se encañonaba
de nuevo la sien y, quizá menos resuelto, quizá abrumado por un pálido recuerdo,
una memoria innombrable de otra vida, no lograba reunir el valor suficiente
para apretar el gatillo.
jueves, 8 de enero de 2015
lunes, 15 de diciembre de 2014
Fugitivo
Reptó por el túnel angosto que había excavado durante meses. Contuvo la respiración (el corazón escapándole del pecho en cada latido) mientras sacaba el manojo de llaves del cinto del guardia dormido. Cruzó el patio cobijado por las sombras y esquivó de milagro a la patrulla nocturna. Finalmente alcanzó la puerta. Introdujo la llave en la cerradura y abrió. Todo lucía tal y como él recordaba. Logró eludir el llanto. Entró en la celda y cerró tras él con rapidez. Ya a salvo, se tragó la llave y respiró aliviado.
Relato finalista en la convocatoria de noviembre del microconcurso organizado por la lamicrobiblioteca. En este enlace podéis leer a los demás finalistas, entre los que se encuentran Mar Horno García y David Vivancos Allepuz.
Relato finalista en la convocatoria de noviembre del microconcurso organizado por la lamicrobiblioteca. En este enlace podéis leer a los demás finalistas, entre los que se encuentran Mar Horno García y David Vivancos Allepuz.
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jueves, 13 de noviembre de 2014
INSTRUCCIONES PARA SOBREVIVIR A UNA RESACA DE GARRAFÓN
Pensar
en la persona amada. Situar la acción en un marco ligeramente bucólico, pongamos un rincón en
penumbra del Retiro. Pasar a cámara rápida los prolegómenos, con sus palabras nerviosas
y sus sonrisas bobas. Avanzar hasta el abrazo. Quedarse en él suspendidos. Observar
que acoge en su interior varias nebulosas, dos galaxias moribundas y un alfabeto. Aferrarse
al otro como quien renuncia a un imperio. Levitar. Levantarse de la cama para
calmar el dolor de estómago. Un sándwich y un zumo pueden valer. Beber agua,
mucha agua. Another painkiller on the
rocks. Coger el cuaderno y escribir ese abrazo incandescente. Los universos
que alberga . Las civilizaciones que nacen y mueren dentro de él. Releer. Comprobar
cómo se desvanecen, calcinadas, las palabras como pavesas. Cerrar el cuaderno. Descender.
Taparse la cabeza con la manta. Volver al rincón algo bucólico del Retiro.
Pensar en la persona amada.
martes, 12 de agosto de 2014
S.O.S.
De la
luna llena como una torta de yeso cuelga desde hace días, puede que años, un
cordel plateado. Tras la caída del sol aumenta su brillo, pero nadie parece
advertirlo. Bandadas de alcatraces y vuelos transoceánicos pasan junto a él
indiferentes. Los pájaros porque, como es lógico, les importa un bledo; los
pasajeros, porque probablemente surcan el cielo inmersos en entrañables
comedias románticas o complicados balances de ventas. Legiones de astrónomos y
controladores aéreos han sido incapaces de detectarlo, y atribuyen sus
destellos a interferencias atmosféricas, o a despistadas auroras boreales.
Tras la
luna redonda como un crêpe, en su
cara oculta, el náufrago de un zepelín extraviado teje día y noche un cordel
con los restos de su nave, y lo deja caer con la esperanza de que, alguna
noche, un loco enamorado lo atrape y baje la luna para su amada. O que un niño
osado suba a una colina y tire de él, abriendo al fin la enorme piñata que
cuelga sobre La Tierra.
Este relato es mi propuesta para el mes de agosto del concurso "Esta Noche Te Cuento". El tema es: "Bajo la luna llena". Lo podéis leer allí en este enlace.
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sábado, 9 de agosto de 2014
Apocalipsis
En la 11, Batman se inyecta heroína mientras observa a un
adolescente bailar desnudo frente a él. Lobezno aúlla a cuatro patas y
gimotea como un cachorro cuando una dominatrix anciana le azota las
nalgas.
Dos puertas más allá, Spiderman recorre las paredes cazando
arañas que ingiere con deleite y repite como un mantra la palabra “Albacete“.
En la recepción, Wonder Woman derrama sus 160 kilos sobre el
mostrador. Empalma un cigarrillo con el siguiente, la atención fija en una
telenovela. Pero la interrumpen Supermán, que baja a por hielo, y Batman,
que se ha quedado sin condones. Entonces comienzan las noticias, con sus
aviones comerciales derribados, sus guerras fratricidas y sus madres
desconsoladas cargando a hijos muertos en los brazos. Lo de siempre.
—Fue un terrible error contarles la verdad. No debimos
permitir que dejaran de creer en nosotros —murmura Supermán.
—Que les jodan —masculla Batman.
Spiderman, entretanto, hace pucheros encaramado a una
lámpara.
Imágenes: Greg Guillemin
martes, 8 de julio de 2014
MORIRSE DE ABURRIMIENTO
El pequeño José Aquilino de Todos los Santos languidecía en
el funeral, pero no de pena, sino de aburrimiento. Y fue quizá el tedio lo que
le llevó a aprovechar el momento de dar la paz –ese paréntesis en el que las
disciplinadas bancas de la iglesia se agitan como un banco de
sardinas visitado por un escualo─ para trepar de moflete en hombrera, de joroba
en peluquín, como un chimpancé a la fuga. Faltándole el aire (y casi la
vida), atravesó un laberinto de abrazos incómodos, esquivó besos repulsivos, pasó
de la prisa a la ansiedad y de ésta a la desbandada frenética. Y así, buscando
la salida de aquella jungla, acabó, nadie sabe cómo, en un funeral distinto,
donde de repente le llamaban Pepín con gran familiaridad y se dejaba consolar
por una multitud susurrante. Este hecho, que al principio le causó gran
inquietud, se tornó ciertamente pavoroso cuando, finalizadas las exequias, José
Aquilino de Todos los Santos, ahora Pepín, se quedó allí incapaz de moverse,
asido a las manos de sus nuevas tías solteronas, junto a sus recién adquiridos
primos translúcidos y un nutrido grupo de parientes espectrales, mientras la
noche gélida caía sobre el cementerio.
Y FELIZ VERANO!
P.S.: No sé cuando volveré. Puede ser el mes que viene, dentro de varios años, o nunca. En cualquier caso, ha sido un placer. Despidámonos apropiadamente en la lengua de Schiller: Auf Wiedersehen!
miércoles, 11 de junio de 2014
Círculo vicioso
La
felicidad llegó al pueblo de la mano del padre Alberto. Jamás estuvo tan
nutrida la cola del confesionario como aquella volcánica primavera. Ancianas
venerables, núbiles jovenzuelas, casadas y solteras acudían a diario a relatar
sus pensamientos lúbricos, adulterios de trastienda, fantasías prohibidas y
vicios solitarios a cambio de la absolución que aquel adonis de ojos cobalto
les imponía con sus viriles manos. El
apuesto párroco las escuchaba en silencio, pronunciando apenas un ronco “continúa” de tarde en tarde que,
combinado con un jadeo ahogado, enloquecía por completo a las feligresas. Nunca
hubo hembras de conciencia más impoluta y arrepentimiento menos sincero. Ni tampoco
novios, esposos y amantes más felices. La alegría, en definitiva, aumentó de
manera exponencial en aquella pequeña población que, cada tarde después de
misa, veía desfilar a un ejército de ardientes féminas convenientemente
lubricadas, en busca de un cómplice con el que perpetrar los dulces pecados que
habrían de confesar, sin dilación, al día siguiente.
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| Imagen: Pawel Kuczynski |
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