Pero
esta vez, ella lloró. Tras mil intentos de conmoverla, tras abandonar por ella familia
y profesión, un día mis versos apasionados lograron perturbar su gesto
inalterable. O eso me pareció al ver copiosas lágrimas rodar por su tez de
porcelana mientras yo moría de felicidad (que no de hipotermia entre cartones)
a sus pies, con una sonrisa congelada en la cara, sintiéndome el ser más
dichoso del planeta. Porque mi amada de mármol lloraba por nuestro amor
imposible, no como dicen esos malintencionados cuando afirman que sólo dejaba
que la lluvia resbalara por su rostro, como llevaba haciendo durante siglos,
desde su pedestal.
jueves, 23 de enero de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
Glaciación o el valor de la familia
Cierto es que tío Arturo no es la más afable de las personas: su trato áspero en los días buenos y abominable tras una noche de aguardiente es solo equiparable a su halitosis legendaria. Además, suele aderezar sus comentarios hirientes con exuberantes series de flatulencias y eructos que, ejecutados de forma simultánea, hacen de él un ser extraordinario, digno de estudio. También es verdad que esta ventisca cruel aumenta su violencia hora tras hora, y que hace días que no encontramos leones famélicos, cebras moribundas o despojos de ñus, ni siquiera un pobre masái medio congelado; que ya no se divisan árboles en esta llanura azul y que, de no ser por tío Arturo, no hubiéramos sobrevivido a la última semana glacial. Pero esta mañana no estaba, había huído antes del alba mortecina. Y ahora vagamos tras su rastro por la nieve, una inequívoca huella coja de bota izquierda y bastón. Echo de menos a tío Arturo y sé que no nos portamos bien con él pero, para ser justos, tampoco nadie imaginó que se helaría el Serengueti durante un apacible safari fotográfico. Ni que los parientes más rancios tendrían un muslo tan sabroso.
Este texto es mi propuesta para el mes de enero del certamen Esta Noche Te Cuento, con el tema: "Tras su rastro por la nieve". También podéis leerlo en ese maravilloso espacio haciendo clic aquí.
martes, 12 de noviembre de 2013
Error de cálculo
Estimado profesor:
Debo poner en su
conocimiento los últimos acontecimientos, provocados por sendos errores de cálculo,
suyos y míos. El primero (mío), fue pensar que usted me aprobaría a pesar de no
aparecer por su clase, de asistencia obligatoria. El segundo, acudir a su
acogedor despacho confiada en que, en su infinita bondad, reconsideraría mi
suspenso. El tercero (suyo), apoyar distraídamente su mano sobre mi rodilla e
iniciar un sutil recorrido muslo arriba que desencadenó el cuarto y definitivo
error (de ambos), cuyo resultado es que me encuentro ya de dos faltas. Llegados
a este punto, considero que sólo tiene dos opciones: enviar una sincera
proposición de matrimonio, acompañada de un sobresaliente en Derecho Civil, al
ilustrísimo magistrado Bouchard, decano de esta Facultad, jefe suyo, y padre
amantísimo de servidora, o presentar su irrevocable renuncia. Sinceramente,
espero que no cometa un quinto y fatal error.
Atentamente, su
prometedora alumna,
Camille
Primer intento (fallido) en el concurso de microrrelatos sobre abogados. Mes de octubre, palabras obligadas: cálculo, falta, asistencia, renuncia, despacho.
jueves, 31 de octubre de 2013
Enamorados
Hacia el crepúsculo es fácil encontrarnos encendidos
de deseo, rodando colina abajo en un amasijo de huesos pálidos. Ya a la sombra
lunar de los cipreses, encajamos las caderas con estrépito y alborotamos,
crujientes y sonrientes, a los ingrávidos murciélagos. Nuestras risas agitan el
sueño de los vecinos, que se remueven indignados. Pero nada resulta tan
placentero como cobijarnos tras el pedestal del ángel doliente, quien no puede
evitar un leve temblor ─¿puede
sentir envidia el mármol?─ justo
en el momento del clímax, y levantar una difusa aura de
polvo de nieve. Ya satisfechos, nos complacemos en las grietas provocadas en los
mausoleos y reímos imaginando el terror de los aldeanos, que cada noche sienten
con pavor nuestro seísmo, sin sospechar de nuestra cita diaria de medianoche,
sin recordar cuánto odiaban nuestro amor de hombres. Ignoran que, a pesar de
ellos, surcamos esta noche eterna abrazados. Ahora, acurrucados el uno junto al
otro, dormitaremos exhaustos mientras el aire gélido se cuela por nuestras
cuencas vacías, serpentea entre nuestros dientes y sale por el orificio del
calibre 38 que adorna nuestros parietales, produciendo un curioso silbido.
Este relato, tan apropiado para un día como hoy, es mi aportación al mes de octubre de Esta Noche Te Cuento, con el tema de "Cita con la muerte". También podéis leerlo en ese mágico rincón pinchando cuidadosamente aquí.
lunes, 7 de octubre de 2013
Fábula de la ciudad infinita
| "Ciudad hormiguero". Óleo. Belén Saiz Alonso. |
A media tarde abandono mi
puesto y me encamino hacia el enorme hormiguero en el que habito una celda
minúscula ─aunque provista de baño y conexión inalámbrica, no quiero que penséis
que soy un zarrapastroso─, pero un ancestral impulso de apareamiento me compele
a restregar mis órganos sexuales contra los viandantes y decido ─para evitar
males mayores─ desviarme hacia una zona poco transitada de la ciudad donde
abundan los antros plagados de criaturas de la noche. Del interior de uno de
ellos emana un enloquecedor perfume y, al fondo de esa inquietante caverna,
conozco al que ha de ser el amor de mi vida: una gigantesca meretriz en estado
de trance de la que me enamoro de inmediato. Su danza lánguida y cadenciosa, uniendo
las manos como si rezara, y sus hipnóticos globos oculares, grandes como
planetas, me atraen como un imán. Tan erótico me parece su balanceo, que en
pocos segundos me encuentro entre sus brazos, dispuesto a entregar mi vida a
cambio de una cópula vertiginosa. Y a punto estoy de darla, pues sólo una intuición
fugaz del peligro y un ágil movimiento escurridizo evitan que mi devota
enamorada me rebane el pescuezo, aunque, desafortunadamente, no que se apodere
de mi cartera. A trompicones y algo desmadejado (no tengo tiempo de recontar
mis extremidades), me las arreglo para salir del inmundo agujero, y no sin grandes
penurias, logro llegar al compartimento al que llamo hogar, bastante orgulloso
de mis reflejos, aunque lamentándome como un
bicho miserable. Lentamente me desprendo del
exoesqueleto de marca que cada día me
enfundo para ir a trabajar y, tan abatido
estoy, que he de hacer un gran esfuerzo para no colgarme de la corbata a juego.
Convertido en una larva
moqueante, reprimo un sollozo y me ovillo junto al ventanuco, preguntándome qué
habrá más allá de las ignotas fronteras de la urbe interminable. Algunos dicen
que hay un mundo vasto y salvaje, repleto de criaturas asombrosas y ciudades inverosímiles,
cuyos habitantes fornican todo el día y dedican la noche a amasar enormes y
codiciadas bolas de excrementos. Otros en cambio, cuentan que más allá de la
ciudad infinita sólo hay una pared
transparente y lisa. Y que la bóveda azul que nos envuelve (ahora de un negro
impenetrable), no es sino el frío cristal
de un descomunal terrario, donde las estrellas ─ esos impasibles cuerpos
celestes que noche tras noche ignoran mis oraciones─ no son más que el brillo
de cientos de ojos acechantes, curiosos, que nos observan desde el otro lado.
sábado, 14 de septiembre de 2013
Cinema Paradise
Este texto fue seleccionado en el IV Certamen de Microrrelatos de Cine ARVIKIS-DRAGONFLY 2013 y está publicado en un libro que recoge los ganadores, finalistas y 40 microrrelatos seleccionados. Encantada de ver a una criatura mía en papel.
viernes, 2 de agosto de 2013
Recomendaciones seriéfilas para el verano (1): Tres joyas de 6 capítulos... o menos.
Estimados
visitantes de Madseason. Lo sé, la pereza estival me ha poseído y tengo un poco
abandonado el blog. Sobre todo en lo que respecta a hablar de series. Y creedme
cuando os digo que ingiero ingentes cantidades de estas, aunque nunca encuentro
el hueco para escribir sobre ellas. Pero ocurre que recientemente he visto
alguna que otra tan excepcional que sería imperdonable no haceros una
recomendación acuciante en este extraño lugar virtual. No voy a hacer extensas
reseñas, porque no trato de analizar estas series (aunque os pondré enlaces a
estupendos artículos por si queréis saber
más), sino más bien de dar unas pequeñas referencias sobre ellas para que os
animéis a verlas. Ahí van:
State
of play
Esta es
una joya que he descubierto hace muy poco, aunque tiene ya 10 años, se trata de una producción
de la BBC de 2003. Consta (como es habitual en las series british) de seis
capítulos. Se trata de un thriller político que hace una defensa brillante del
periodismo comprometido. Los malos, los de siempre, los políticos y gobiernos
corruptos, que tratan de ocultar sus tejemanejes. La historia es muy buena, el
reparto es excepcional (de los que enamoran), el ritmo, el guión…, todo es de
una altísima calidad. En 2009 se hizo un largometraje estadounidense a modo de
remake: La sombra del poder (con Russel Crowe y Ben Affleck), pero
desgraciadamente muy inferior a la serie. Esta es de las series con las que me
pongo muy pesada recomendándola a mis mejores amigos. No deberíais perdérosla
bajo ningún concepto.
Para
más información pincha aquí.
Rectify
Aquí
tenemos una serie DIFERENTE en todos los sentidos. Creada por Ray McKinnon (actor conocido por Deadwood y Sons of Anarchy) para Sundance Channel,
un canal que empieza a definirse por el carácter especial y alternativo de sus
producciones, nos cuenta la vida de Daniel Holden (Aden Young). Un hombre a punto de cumplir
los cuarenta, que sale de prisión
tras pasar 19 años en el corredor de la muerte por el
asesinato de una joven, cuando era apenas un adolescente. Unas nuevas pruebas
de ADN siembran la duda sobre su culpabilidad y permiten a Daniel salir a un
mundo para el que no está preparado y que lo recibe con franca hostilidad. Daniel
es un individuo extraño, extremadamente sensible y tranquilo, pero totalmente
incapacitado para entender el mundo que le rodea. Pero lo insólito de Rectify
es su ritmo pausado, sus largas escenas con total ausencia de diálogo (en
ocasiones acompañadas por una banda sonora escalofriantemente bella) que hablan
al espectador al oído, como un narrador gentil y telepático. Secuencia tras
secuencia, cada gesto, cada mirada, configura un subtexto, un silencioso hilo
narrativo que adquiere protagonismo por encima de los diálogos, logrando que el
espectador se implique de corazón con los personajes y con la historia. Además
está el asunto de averiguar si él realmente cometió el crimen, otro elemento
que sostiene con energía el interés de la historia. La fotografía es muy hermosa,
y en sólo seis capítulos hay tal cantidad de sensibilidad
y belleza concentradas, que hacen de esta serie un auténtico descubrimiento. Para
ver sin prisas y en estado de total receptividad.
Para más
información pincha aquí.
The
Fall
Producción
de la BBC en la que se vuelve a construir una trama en torno a un asesino en
serie que opera en la ciudad de Belfast, y la caza de éste emprendida por una fría
y calculadora detective (Gillian Anderson, nuestra Scully de Expediente X de
toda la vida), pero con un elemento novedoso: desde el capítulo uno el
espectador sabe quién es el asesino (un brillantísimo Jamie Dornan, que
demuestra que no sólo es dolorosamente atractivo, sino que además es un pedazo
de actor), conoce su vida familiar, su profesión, sus movimientos, y poco a
poco más cosas sobre su complicada personalidad y motivaciones. Pero esto no
resta interés a la emocionantísima búsqueda por parte de la policía, más bien
todo lo contrario. Al situarse en una posición privilegiada, el interés del
espectador se concentra en la compleja psique del asesino, en sus problemas familiares y en la investigación de la policía, que cada
vez lo tiene más cercado, pero con el aliciente de que no podemos prever sus
movimientos. El resultado es intenso y emocionante. Fue concebida como
miniserie, pero debido a su éxito se le ha concedido una 2ª temporada. La 1ª
sólo tiene 5 capítulos, que, creedme, saben a muy poco, y dejan al espectador con
tal subidón que es imposible no blasfemar indignado por tener que esperar resignado la
próxima dosis de The Fall, que llegará… pues nadie sabe cuándo, pero al parecer tardará.
Dammit!
Para más
información pincha aquí.
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